Ya Recibes nuestro Boletín de Novedades? Inscríbete aquí

 

La Capital del Piemonte está vinculada en nuestras mentes al mundo del Automóvil, concretamente a Fiat, aunque también marcas como Bertone o Pininfarina, nos vienen a la cabeza.

En un momento como el actual dónde las industrias han empezado las mal llamadas deslocalizaciones, una ciudad como Turín debe mirar al Futuro y este pasa por explotar su pasado, convirtiéndose en una ciudad de servicios turísticos. La Materia prima no les falta, la historia les ha situado en su epicentro en varias ocasiones, su cercanía con los alpes y la publicidad a nivel mundial de sus dos equipos de Fútbol, la hace interesante para muchos turistas.

Pero qué nos puede ofrecer Turín?r> Su pasado converge con la historia de los Saboya, que cimentaron la urbe que ahora podemos ver. La mayoría de sus construcciones se mantienen en la actualidad, reconvertidas en Museos o edificios públicos y las vicisitudes de los Saboya servirán de guión para conocer una buena parte de la construcción de la ciudad Piamontesa.

De los atractivos turísticos cabe destacar el Museo Egipcio, y el curioso Museo del Cinema.

Pero hay dos cosas que no os podéis perder: la Sábana Santa y el autorretrato de Leonardo da Vinci, sí, el realizado con sangre. La Sindone es cuestión de fe, lo único que parece obvio es que sigue siendo un misterio si fue o no el sudario con el que envolvieron a Cristo, guardado en la Catedral desde el XVI. Se puede ver una réplica, aunque se espera que en 2010 de nuevo se exhiba unos pocos meses el original. Y el autorretrato es el otro gran misterio; por supuesto, asombra el detalle anatómico tan preciso.

El tiempo se va en el mercado de Porta Palazzo, el Castello de Rivoli –una de las residencias de los Saboya–, la Basílica di Superga y el Palazzo Madama, parte medieval y parte barroca. También en la Catedral, renacentista y construida sólo en nueve años, con un campanario de Juvarra y reproducción de ‘La última cena’ sobre la puerta principal.

Turín presume del aperitivo como rito, el vermú, el Martini que es de aquí, el descanso de mediodía, que casi nadie perdona en la ciudad. Más que la bebida, lo importante es la parada, el encuentro, mejor en un local histórico o uno de los modernos del Quadrilatero. Y ese chocolate turinés… Sapori di un tempo, la difícil resistencia a probar un cioccolato di Torino, con dos especialidades: gianduiotti (avellanas del Piamonte cubiertas de chocolate) y bicerin (bebida de café, chocolate y crema de leche).

El Chocolate está muy presente en la tradición de la Ciudad, según la historia, los Saboya lo trajeron de España y fueron los inventores de las famosas tabletas, hoy en día muy habituales en todas las casas.

Turín es tradición y modernidad, buena comida y trato afable, un buen alto en el Camino.

Cómo llegarr> Para llegar podemos ir en Coche, Tren o Avión. La opción más cómoda es el tren-hotel que sale de Barcelona y que en una noche estamos en la ciudad Italiana. En avión hay varios vuelos diarios desde varios puntos de nuestra geografía a Milán, a tan solo 150 kilómetros de Turín. En coche está a 700 kilómetros de la frontera española y todo el camino es por autopistas (la mayoría de Peaje)

Hay otra posibilidad que es coger el Ferry diario de Barcelona a Genova y después hacer los 150 kilómetros restantes por carretera.

Enlaces interesantes::r> http://www.elipsos.com/htm/default.htm?lang=1r> http://www.viajesiberia.comr> http://www.grimaldi-ferries.com/spain/index.jsp?lan=ES

made with love from Joomla.it
Go to top