Ya Recibes nuestro Boletín de Novedades? Inscríbete aquí

 

Un viaje a Dubrovnik ofrece mucho más que la visita a la siempre espectacular ciudad antigua. Sus alrededores ofrecen infinidad de alternativas de ocio tan variadas como la náutica, el descanso, la cultura, la gastronomía o disfrutar de la naturaleza.

La ciudad de Dubrovnik, conocida como la "Perla del Adriático" es una de esas ciudades de cuento, con un casco histórico perfectamente conservado que sorprende a todos aquellos que la visitan por su bonito perfil, su cuidado urbanismo y sus edificios históricos. Pero una visita a la ciudad no puede limitarse solo al centro histórico, ya que esta región de Dalmacia guarda muchos rincones que pueden visitarse en interesantes excursiones desde la ciudad.

Algunas excursiones que pueden realizarse son:

  • Perderse en sus maravillas naturales. La región de Dubrovnik cuenta con una naturaleza privilegiada. Algunos de sus rincones más bellos son la región de Konavle, la planicie Rudine, las depresiones de Majkovo, el campo de Ston, el Monte Negro de Peljesac… También son de gran interés el Arboretum (parque botánico) Trsteno, con un gran número de plantas protegidas y los plátanos más viejos y grandes de Europa; en la isla de Lokrum, un parque horticultural en torno al Monasterio Benedictino y el Parque Botánico, que conserva una gran colección de plantas decorativas tropicales.
  • Una visita a la Isla de Mjet, un auténtico paraíso natural que guarda un Parque Nacional en su parte oeste. Destacan sus lagos Malo jezero (Lago Pequeño) y Veliko jezero (Lago Grande), unidos entre sí por canales poco profundos cuyas aguas desembocan en el mar. En el islote de Santa María, en el Lago Grande, se ubica un convento, reconstruido en varias ocasiones, que hoy en día es de estilo renacentista. A Mjet puede llegarse en barco desde el puerto de Dubrovnik y se tarda desde 1 a 2 h, dependiendo del tipo de embarcación.
  • Disfrutar de la gastronomía y los vinos en la península de Peljesac. Son especialmente famosas las ostras de Ston, que se cultivan desde la época romana. En esta península se cultiva la uva autóctona dalmata Plavac Mali, de la que se elaboran los exquisitos vinos Dingac y Postup.
  • Acercarse a la isla de Korcula, cuna del famoso navegante Marco Polo. Su capital, también llamada Korcula, ocupa una pequeña península fortificada del siglo XIV con una curiosa disposición de sus calles en forma de "raspa de pez", que permite beneficiarse de los vientos frescos en verano y de impedir la entrada del viento frío de invierno, llamado "bura". Korcula se puede visitar tanto por tierra, atravesando la península de Peljesac y cogiendo un ferry que sale cada media hora desde el pueblecito de Orebic (el trayecto es de 15 minutos), o en una excursión en barco desde Dubrovnik.
  • Al sur de Dubrovnik se encuentra la zona de Konavle, una de las que mejor a conservado las tradiciones de la zona y que ofrece muchas actividades de ocio como turismo rural, equitación, ecoturismo, pesca nocturna... Este valle es conocido por los bonitos trajes femeninos tradicionales, su folclore y sus productos y adornos artesanales; la mejor opción para comprobar este modo de vida es visitar la localidad de Cilipi. La localidad más importante de Konavle es Cavtat (a unos 20 minutos de Dubrovnik), que cuenta con un bonito paseo marítimo y una rica arquitectura en los edificios de la antigua República de Ragusea.
  • Navegar por su costa para disfrutar del mar y obtener una perspectiva privilegiada de sus paisajes. Una de las actividades más populares en la zona es alquilar una pequeña embarcación (con o sin patrón) en alguna de sus numerosas marinas. Esta opción permite además acercarse a las islas cercanas y descubrir las pequeñas calas de la costa. Más información en: www.croatia.hr, www.aci-club.hr.r> r> Una visita al pueblo de Vid, cerca de Metkovic, que resurgió de los restos de la ciudad antigua romana Narona. En sus alrededores pueden contemplarse los bellos paisajes que deja el valle y el río cristalino Norin cuyas aguas riegan el valle de Neretva. Desde aquí se puede disfrutar de preciosas vistas sobre el fértil valle de Neretva conocido tanto por sus mandarinas como por sus anguilas.
  • Acudir a las "Noches de Pescadores", que se celebran en los meses de junio, julio y agosto en la ribera de Trpanj (en la península de Peljesac, a una hora y media de Dubrovnik). Se realizan actividades como degustación de vinos, actuaciones de Klapa (grupos a cappella), conciertos, carreras de burros y, lo más destacado, es la iluminación simultánea de los montes de Skojera, donde se encuentra una estatua de la Virgen María, y el rompeolas de la bahía de Trpanj. Este espectáculo dura una hora y después los jóvenes pescadores salen de la bahía en botes con antorchas encendidas.

Si se dispone de tiempo de realizar una excursión un poco más larga, dos excelentes opciones son:

  • Un día de playa en la Riviera de Makarska, famosa por sus calas resguardadas y sus playas rodeadas de pinos. Merece la pena acercarse a la ciudad de Makarska, que guarda callejuelas bordeadas de casas de piedra, escaleras empinadas que conducen a pequeñas iglesias, bellas plazas y pintorescos muelles; y al pueblo de Omis, con su espectacular cañón del río Cetina con paredes de 400 metros. De Dubrovnik a Makarska suele tardarse en coche unas 2 h 15 minutos.
  • Visitar por unos días Split, situada a unos 210 km en coche. La ciudad, que ha crecido dentro del antiguo palacio del emperador romano Diocleciano construido en el siglo IV a.C., es un auténtico ejemplo de cómo integrar la historia en la vida cotidiana. Muy cerca está la localidad de Trogir, joya arquitectónica cuyo casco histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
made with love from Joomla.it
Go to top