CUENCA: Naturaleza y Cultura

El rasgo más destacado de la ciudad es su belleza que surge, por un lado, de la armonía entre naturaleza y espacio arquitectónico y, por otro, de su larga trayectoria histórica que nos ha dejado un importante legado cultural y monumental.

 

El 7 de diciembre de 1996 Cuenca fue declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad, gracias a su magnífica preservación del paisaje urbano original, fortaleza medieval, su rica arquitectura civil y religiosa desde los siglos XII al XVIII, y a esa excepcional fusión de la ciudad con el bellísimo entorno natural en que se enclava.

La ciudad se ubica en una comarca montañosa: la Serranía conquense. La Serranía se conforma, junto a la Paramera de Molina y el macizo de la Sierra de Albarracín, como la rama interior o castellana de la mitad meridional del Sistema Ibérico. La capital, Cuenca, es el núcleo principal y punto de referencia de todo el sector serrano. La ciudad no ha dejado de crecer y en la actualidad cuenta con más de 50.000 habitantes. Está situada a una altura de 956 m. sobre el nivel del mar.

La ciudad de Cuenca y toda su comarca disfruta de un clima mediterráneo de interior o continental. Es el área de clima mediterráneo más extenso de España; en nuestro caso al ser de interior, pierde la influencia marítima, mientras que, tanto las temperaturas como las precipitaciones van a quedar condicionadas por el carácter montañoso.

En verano se encuentra la ciudad bajo la acción del anticiclón de las Azores, pero sin temperaturas medias excesivamente altas, proporcionándonos un clima bastante agradable.

Monumentos

En realidad Cuenca son dos ciudades. Una es la ciudad alta, la Cuenca monumental; la otra, la ciudad baja, la zona moderna surgida de los ensanches acometidos a partir del siglo XIX. La monumental es una ciudad medieval. Por necesidades de defensa está ubicada en un espolón largo y escarpado en la confluencia de dos cursos fluviales. El trazado de las calles estará acomodado a las dificultades del emplazamiento.r> Hoz Huécar

El plano va a corresponder al de una ciudad no planificada y adaptada perfectamente a las características del medio natural.

La red viaria se va a organizar en función de dos ejes: uno, longitudinal, formará una “espina lineal” que, arrancando de la parte baja, del Puente de la Trinidad (antigua puerta de Huete), y continuando por las calles Alfonso VIII y San Pedro, morirá en el Barrio del Castillo. El otro, de carácter transversal, unirá la puerta de Valencia con la de San Juan.

Plaza Mayor

En el centro del eje longitudinal se sitúa La Plaza Mayor que será el principal punto de referencia de toda visita o recorrido por la ciudad. La plaza queda conformada por un triángulo cuyos vértices son La Catedral, El Convento de las Petras (s. XVIII) y el Ayuntamiento.r> Catedralr> La Catedral de Nuestra Señora de Gracia, símbolo del poder eclesiástico, fue el primer edificio que se comenzó a construir, tras la conquista de la ciudad, en el lugar donde se emplazaba la antigua alcazaba musulmana. Según Lampérez, restaurador de la fachada, es el más claro ejemplo de protogótico conquense, y considerada como más temprano ejemplo de Gótico en España. Comenzó a edificarse a finales del siglo XII, se consagró en 1208 por el arzobispo Ximénez de Rada, aunque no fue terminada hasta 1271.

Es un edificio complejo con restos de transición del Románico al Gótico de finales del siglo XII, otros del siglo XIII y otros del siglo XV. Tiene planta de cruz latina con tres naves y una sola en el crucero. Es un edificio más que discutido en cuanto a influencias. Para unos, sus bóvedas sexpartitas manifiestan un influjo cistercience borgoñón; para otros, el empleo de doble crucero, decoración de dientes de sierra y la torre linterna cuadrada, manifiesta un influjo inglés.

Catedral

La serie de capillas que cubren las naves laterales fueron edificadas en los siglos XVI y XVII, destacando la de los Apóstoles, la del Espíritu Santo y la de los Caballeros, además de las salas nobles, como la Sacristía y la Sala Capitular. Al claustro se accede por el singular Arco de Jamete. No queda ninguna de las cuatro torres del templo, salvo el arranque de la del Ángel, obra de la primera fase constructiva. Debe destacarse también el triforio abierto, y el Transparente, obra barroca de Ventura Rodríguez. El hundimiento en 1902 de la Torre de El Giraldo afectó a la fachada del templo, reconstruyéndose la actual neogótica. La última transformación realizada ha sido la colocación de vidrieras e artistas contemporáneos: G. Torner, A. Bonifacio, H. Dechanet y G. Rueda.

Como un edificio anexo a la catedral y sin despegarse de ella se levanta el Palacio Episcopal, otro de los símbolos del poder eclesiástico en la ciudad. Este edificio no responde a un planteamiento único, sino que es producto y resultado de los cambios y reformas que se han hecho desde los inicios de su construcción a la actualidad. Su construcción se inició en el siglo XIII y se continuó en los siglos posteriores. En el siglo XVI trabajaron Pedro de Alviz y Andrea Rodi, uno de los introductores de la arquitectura purista en Cuenca. La bella fachada se modificó en el siglo XVIII. Sobre la puerta el escudo de su patrocinador, el obispo Flores Osorio.

Ayuntamiento

Si el símbolo del poder eclesiástico es la Catedral, el del poder civil es el Ayuntamiento. El edificio actual es del siglo XVIII y fue proyectado por Jaime Bort en 1733. Consta de tres cuerpos. El problema que se le planteó al genial arquitecto fue el de poder cerrar la plaza manteniendo su accesibilidad, solución que dio con la incorporación de los tres arcos en el cuerpo inferior.

Casas Colgadas

El edificio más emblemático y más conocido de la ciudad de Cuenca es el de las Casas Colgadas. No se sabe con exactitud su origen que, para unos, es musulmán, mientras que, para otros, es de origen medieval (s. XIV-XV). Pudo ser una antigua casa solariega en virtud del escudo del canónigo Gonzalo González de Cañamares encontrado en su interior.

El mito, la magia y la leyenda las elevó a la categoría de monumento. En la actualidad son tres casas restauradas en el siglo XX. En dos de ellas está ubicado El Museo de Arte Abstracto Español (Casas del Rey) y en la otra un mesón típico (Casa de la Sirena).

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