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Riquewihr es un pueblo dónde tienes la sensación de que el tiempo se ha parado, un pueblo muy bello que bien merece una visita.

Lo que caracteriza a Riquewihr son sus típicas casas alsacianas, coloridas, de entramado de madera y adornadas con flores, con una zona medieval con fortificaciones de los siglos XIII y XIV, rodeada de murallas y que además ha sobrevivido a numerosas destrucciones.



Riquewihr está situada en el corazón de los vinos alsacianos, a tan sólo 15 km de Colmar. Está rodeada de viñedos y es una de las ciudades más importantes de la Ruta de los Vinos de Alsacia.

Desde el primer paso, veréis cómo las calles de piedra, se ensanchan o se estrechan a placer, dando lugar a plazas y placitas, en donde las casas y restaurantes, que mantienen el mismo estilo rural de la época medieval, se llevan el protagonismo. Y es que en Riquewihr, lo que hay que ver son los edificios y el reto de la arquitectura, que se han ido aprovechando a los largo de los siglos.

Por ejemplo, no podéis perderos la Maison Toinette, de arquitectura exquisita. Actualmente, está reconvertido en un restaurante que ofrece comida regional. Otra preciosa casa que hay que visitar está en la calle Rue de la Couronne, la Casa Dissler. De un color azul cielo, sus vigas de madera que recorren la estructura, contrasta con las floridas ventanas. Fiel al estilo renacentista, esa casa se ha mantenido a lo largo de los siglos, igual de hermosa. Actualmente, es un hotel-restaurante, así que podréis disfrutar de un merecido descanso desde una obra de arte. O si queréis, podéis alojaros en Le Schoenenbourg o A L´Oriel, grandes hoteles con una alta calidad en medio de Riquewihr.

Otro imperdible es la Torre El Dolder, en su interior, posee un museo desde 1911 que habla sobre la vida del pueblo, la defensa, el significado de la torre y las armas que se empleaban. La torre de 25 metros, fue construida por motivos defensivos. De cara al pueblo, el aspecto era más bien hermosa, pero de cara al exterior, a los enemigos, su aspecto era amenazador.

El Museo Hansi, en honor a un artista e ilustrador del pueblo que ha sabido magnificar todas sus maravillas.

Es un pueblo con multitud de detalles con carteles, ventanas, anuncios y pancartas de diseño medieval y que suelen estar decorados con hierro forjado, con figuras geométricas, animalitos, campanas o dibujos..



Disfrutad del entramado de sus calles y callejones, que os llevan a más calles y callejones llenos de color y luz. Todas las imágenes, son propias de los cuentos que siempre quisimos vivir.


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En Navidad se monta un mercadillo medieval muy trabajado y completo que hará inolvidable vuestra visita a Riquewihr.

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