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Desde conocer los monumentos más antiguos de la ciudad y realizar compras de artesanía local, hasta disfrutar de la gastronomía tradicional árabe

 

Amán, capital de Jordania, es la ciudad más destacada del país y una urbe fascinante llena de contrastes, que sabe integrar como ninguna los detalles más tradicionales con el cosmopolitismo actual. Todo visitante que pise esta ciudad no ha de olvidarse de realizar estas veinte actividades:

  • Comprar los viernes en el Souk Jara, situado en Jabal Amman. Este zoco alberga una amplia variedad de joyas, bordados y alimentos locales. Se encuentra abierto de abril a octubre.
  • Fumar shisha de sabores en una de las muchas cafeterías al aire libre en la ciudad.
  • Pasear por la calle peatonal Al-Wakalat: una extensa avenida plagada de tiendas de grandes marcas. Pasea por el centro de la moda de Amán y disfruta de la variedad de marcas internacionales que éste ofrece.
  • Disfrutar de gastronomía local en el restaurante Al-Quds (Jabal Amman); uno de los locales más antiguos de la capital jordana.
  • Contemplar la puesta de sol desde una de las colinas de la ciudad. Observa cómo las casas de caliza blanca que pueblan las laderas de la ciudad cambian progresivamente de color a medida que se pone el sol.

  • Comprar artículos de recuerdo en el centro de la ciudad o en una de las tiendas de artesanía de Amán. El centro está repleto de pequeños establecimientos que venden artículos exclusivos para que los visitantes los lleven como recuerdo de viaje.
  • Disfrutar de las vistas desde Wild Jordan Cafe, al tiempo que se ayuda a la preservación de las reservas naturales de Jordania y sus habitantes adquiriendo artículos de recuerdo. Wild Jordan Café es uno de los proyectos de la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza (RSCN). El menú está compuesto por platos bajos en grasas y carbohidratos, con ingredientes extraídos de las reservas naturales de la RSCN. Los beneficios, a su vez, son destinados a financiar la obra de la RSCN. www.rscn.org.jo
  • Visitar la Ciudadela, que yace sobre la antigua Rabbath-Ammon. Gracias a los trabajos de excavaciones, se han descubierto vestigios de las épocas romana, bizantina e islámica temprana. En las proximidades se encuentran las ruinas de los cimientos del palacio de los omeyas.
  • Visitar el Teatro Romano, en el centro de Amán. El teatro, construido dentro de la ladera, se levantó en el siglo II d.C. y se orientó hacia el norte para evitar que diera el sol a los espectadores.
  • Visitar el Museo Arqueológico de Jordania. Este museo está ubicado en la colina de la Ciudadela y se construyó en 1951. Alberga yacimientos arqueológicos de Jordania que datan desde tiempos prehistóricos hasta el siglo XV.
  • Acudir al mercado del oro del centro de la ciudad. Amán es el lugar perfecto para comprar oro y plata gracias a la abundancia de hermosos diseños y a su precio, que suele ser inferior al de cualquier otro lugar.
  • Disfrutar de la ajetreada vida nocturna de Amán. Son innumerables los locales que abren hasta primera hora de la mañana y en ellos se puede experimentar el movimiento de la ciudad y sus gentes.

  • Visitar el Real Museo del Automóvil, que presume de una sorprendente colección de motocicletas y coches que datan de la época de la gran Revolución Árabe. www.royalautomuseum.jo
  • Viajar en el tiempo gracias a la vieja estación de Hejaz, que alberga una amplia colección de locomotoras de vapor operativas que se utilizan para excursiones, así como un impresionante museo del ferrocarril.
  • Degustar el Mansaf, plato nacional de Jordania. Se trata de una deliciosa receta que combina arroz de color azafrán y rodajas de cordero con una salsa de yogur llamada Jameed.
  • Probar los exquisitos dulces árabes, muy alejados de los pasteles y bizcochos tradicionales.
  • Visitar el Museo infantil, idea de la Reina Rania para brindar a los niños la oportunidad de aprender a través del juego.
  • Pasar una buena velada en Kan Zaman. Esta aldea amurallada se remonta a principios del siglo pasado. Desde entonces, se ha transformado en un restaurante y un complejo de artesanía, con pequeñas tiendas que ofrecen una amplia gama de productos típicos realizados a mano y talleres en los que se puede ver cómo se sopla el vidrio y se tejen alfombran. El conocido restaurante, de techos abovedados, está especializado en cocina árabe auténtica y tiene la particularidad de ofrecer espectáculos nocturnos de música y danza árabes.
  • Recibir un tratamiento exfoliante y un masaje en un baño turco. Tras un día de visitas en Amán, no hay nada como dejarse relajar en uno de los innumerables hamman que pueblan la ciudad.
  • Probar zumo de caña de azúcar en el centro de la ciudad, donde hay múltiples locales que ofrecen zumo, pero mejor escoger aquellos en los que se exprima la caña de azúcar en directo.

Jordania, un oasis de paz en Oriente Medio

El Reino hachemita de Jordania, sorprende al viajero por ser una nación moderna, dinámica, estable y totalmente segura. Desde las evocadoras y antiguas estepas de Wadi Rum hasta el bullicioso centro de Amán, y desde las majestuosas ruinas de antiguas civilizaciones hasta el esplendor atemporal del Mar Muerto, Jordania se revela como un destino único de lugares imponentes y misteriosos, alojamientos de alto nivel, exquisita gastronomía e incontables actividades para inspirar, motivar y rejuvenecer al visitante. En 2012, Jordania celebra el bicentenario del redescubrimiento de Petra.

www.sp.visitjordan.com

 

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