Escocia cuenta con increíbles castillos históricos que no solo se pueden visitar, sino en los que nos podemos hospedar y vivir un auténtico cuento de hadas.

¿Por qué no darnos el lujo de pasar una noche (o dos) en un majestuoso alojamiento, propio de la realeza, ubicado en uno de los entornos naturales más hermosos de Escocia? Acogedoras chimeneas, enormes camas con dosel y un patrimonio fascinante nos esperan.

A continuación, haremos un recorrido por seis de los mejores hoteles-castillo de Escocia: edificios llenos de historia que cuentan con exclusivas panorámicas de lagos y montañas, elegantes restaurantes e incluso spa.

Castillo de Duns (link is external), Berwickshire, Scottish Borders

Magnífico castillo del siglo XIV, rodeado por un terreno de 485 hectáreas con una reserva natural propia, que fue hogar de la familia Hay durante más de 300 años. La parte más antigua del edificio data del año 1320. Esta acogedora residencia ofrece una cálida bienvenida a sus huéspedes, mezclando modernas comodidades con antiguas pinturas y tapices representando décadas de vida escocesa. El castillo dispone de 12 dormitorios únicos y seis casitas de campo dentro de la propiedad. Se encuentra a 10 minutos a pie del pequeño pueblo de Duns y se pueden realizar actividades al aire libre, como tiro al plato, pesca, tiro con arco, cetrería y paseos en todo terreno.

Cómo llegar: El castillo de Duns se encuentra al sur de Edimburgo y se puede acceder en coche —el trayecto dura una hora aproximada— o en transporte público. Desde Londres salen vuelos a Edimburgo con una duración de 1 hora aproximadamente.

Castillo de Inverlochy (link is external), Fort William, West Highlands

Al pie de la montaña Ben Nevis —la montaña más alta de Reino Unido— esta joya rural escondida es uno de los hoteles de lujo más elegantes del país. Rodeado por un tranquilo paraje natural y un lago privado, no es de extrañar que la reina Victoria afirmase no haber visto nunca «un lugar tan encantador y romántico». El castillo ofrece actividades campestres y deportivas, como golf en el Club de Golf Fort William, descenso de ríos, paseos en bicicleta de montaña y tiro al plato. Las 17 habitaciones y suites, cada una con un diseño propio, cuentan con vistas al inmenso paisaje e interiores donde se mezclan el estilo rural tradicional del castillo con modernas incorporaciones. Y qué decir de su restaurante, a cargo de dos aclamados chefs, padre e hijo: Albert y Michel Roux presentan una cocina tan elegante como las magníficas panorámicas del lugar.

Cómo llegar: El castillo de Inverlochy se encuentra a tres horas en coche desde Edimburgo.

Castillo de Barcaldine (link is external), Oban, Argyll

Convertido en una lujosa casa de huéspedes, este pequeño castillo en la orilla del lago Creran fue construido en el 1609 y dispone de todo tipo de características de ensueño: románticas torrecillas, una enorme chimenea de piedra, acogedoras telas escocesas y techos artesonados en madera. Cuenta con cinco elegantes dormitorios con nombre propio, baño privado, conexión inalámbrica y batas acolchadas para un relax absoluto. El dormitorio Cosy Argyll dispone de una chimenea de piedra, mientras que Breadalbane, más amplio, cuenta con una enorme cama con dosel y Caithness, en lo alto del castillo, tiene las mejores vistas sobre el lago y las escarpadas cumbres de Glencoe.

Cómo llegar: El castillo de Barcaldine se encuentra a un paseo de veinte minutos en coche desde el municipio de Oban, y a dos horas y media desde Glasgow.

Castillo de Dalhousie (link is external), Bonnyrigg, Midlothian

Siendo el castillo habitado más antiguo de Escocia, este sí que es de cuento. El puente levadizo ya no existe —ahora se da una bienvenida más cálida a los visitantes—, pero en el vestíbulo de entrada con techos abovedados neogóticos y las escaleras «secretas» permanecen los aires de tiempos remotos. A orillas del río South-Esk, con vistas a las colinas de los Borders, esta fortaleza de color arcilla soportó el asedio de Enrique IV en el 1400, y sirvió de hospedaje a María I de Escocia mientras visitaba su reino. Ahora también podrá hospedarse quien desee en la habitación honorífica dedicada a la reina, que cuenta con una enorme cama con dosel —y es tan solo uno de los 29 dormitorios y suites de lujo del castillo. Las mazmorras abovedadas se han transformado en un spa, y además los huéspedes podrán practicar la cetrería en los terrenos alrededor. Su evocador restaurante Dungeon sirve comida escocesa tradicional así como platos clásicos franceses, mientras que el restaurante Orangery ofrece una alternativa más informal.

Cómo llegar: El castillo de Dalhousie se encuentra a media hora por carretera desde Edimburgo.

Castillo de Glenapp (link is external), Ballantrae, Ayrshire

Se trata más bien de una casa de campo señorial que de una fortaleza, pero en Glenapp se aprecia igualmente el esplendor —y las torrecillas— de un castillo escocés, decorado con mobiliario de época, magníficos tapices y acogedoras chimeneas. Aquí se hospedó Winston Churchill en 1944. Ubicado entre extensos jardines y bosques, esta propiedad del siglo XIX se ha transformado en un hotel de lujo que nos hace recordar la serie de televisión Downton Abbey, con un elegante restaurante y actividades deportivas y campestres. Dispone de una pista de tenis cubierta, un campo de croquet, instalaciones de cetrería, alquiler de botes, así como de un servicio de préstamo de cañas de pescar con las que los huéspedes podrán ir en busca de truchas y salmones en los ríos cercanos. Las 17 lujosas dependencias del castillo incluyen grandiosas suites con camas de dosel con cortinas, chimeneas y deslumbrantes arreglos florales.

Cómo llegar: El castillo de Glenapp Castle se encuentra a menos de dos horas en coche al sur de Glasgow.

Castillo de Culzean (link is external), Maybole, Ayrshire

De aspecto imponente, situado en un acantilado de 30 metros de altura sobre el mar, este castillo de estilo neoclásico nos regala una imagen de cuento de hadas, de almenas y torrecillas, rodeado de más de 240 hectáreas de bosques y jardines.

En los pisos superiores se encuentra The Eisenhower at Culzean Castle —un pequeño y elegante hotel escondido formado por seis dependencias que fueron regaladas a su antiguo habitante, el general Dwight D. Eisenhower, en 1945 como residencia vacacional. Los huéspedes podrán acceder al hotel mediante un ascensor del 1920 desde el piso bajo del castillo, y serán recibidos por un mobiliario de época, candelabros y chimeneas de mármol, además de vistas panorámicas sobre la costa. Si paseamos por los terrenos alrededor, descubriremos tesoros escondidos como las casas de piedra donde se almacenaba el hielo, la pagoda, la casa Camellia y las cuevas.

Cómo llegar: El castillo de Culzean se encuentra a una hora aproximada en coche al sur de Glasgow.

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