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Este verano, nuestra redactora Laura ha estado muy bien acompañada, la tenido la inestimable ayuda de la Bicicleta Eléctrica Whistle B-RUSH PLUS S.

 

Este test lo llevamos a cabo durante el mes de Agosto, durante los que recorrimos 600 kilómetros en bicicleta, con duras rutas dónde la ebike italiana demostró que las bicis eléctricas han llegado para quedarse y que gracias a ellas muchos y muchas volverán a coger la bici.

El test se ha realizado en España, Andorra, Francia, Alemania, Polonia, Eslovaquia, República Checa y Suiza, realizando rutas de montaña en los Alpes Franceses y los Tatra Polacos y Eslovacos y haciendo turismo en bicicleta, conociendo ciudades cómo Nuremberg, Varsovia o Praga.

A primera vista, nuestra invitada veraniega impone, sus neumáticos gordos de 27,5 pulgadas y 2,8 de anchura, su ancho cuadro que esconde la batería y un peso elevado, entorno a los 25 kilos desnuda, sin contar el tuneo femenino al que la ha sometido Laura, con Bolsas y cámaras de vídeo.

Los primeros días, Laura, se sentía algo superada, ella está acostumbrada a una Cannondale de doble suspensión muy liviana y la Whistle es el extremo opuesto, al arrancar le costaba, ya que cuando tu pedaleas, la bici multiplica tu fuerza, pareciendo que subes a un tren en marcha (no tanto pero es una sensación de falta de control), a las pocas veces, ya le cogió el tranquillo y sobretodo también empezó a usar la tija telescópica para subir y bajar el asiento, pudiendo poner pie en el suelo con más facilidad. Cuando te paras o arrancas, uno de los miedos es cómo en las motos, que el peso te venza y vayas al suelo, esta situación debo decir que no ha pasado, pero que controlar el equilibrio no es igual que con una bici “normal”

En asfalto el Motor Bosch de 250W está limitado a los 25 Km/h (obligado por ley) la verdad es que es un coñazo, ya que el Becario y un servidor, normalmente rodamos por encima de esta velocidad y te limita, entiendo que se estén vendiendo tantos kits de deslimitación para este tipo de Bicicletas.

Dónde la Whistle es imparable es en subida, tanto en caminos cómo en senderos, incluso en el caso de que estén rotos, ya que su doble suspensión y las dos ruedas anchas, se comen todo lo que se les ponga por delante.

En bajada la bici da mucha seguridad, el tándem de los frenos gordos de 203 mm y las ruedas de 27,5 plus, ha permitido a Laura bajar por sitios por dónde antes le hubiera costado o simplemente hubiera desistido.

Respecto a los modos de ayuda, debemos tener en cuenta que el ECO, es simplemente una ayuda para contrarrestar el exceso de peso de la ebike, después el tour sería el modo más equilibrado, con una ayuda del 120% y que nos permite mantener la cadencia sin cansarnos en llano y ligera subida. El siguiente modo, el E-MTB (210%) es el adecuado para subir, cuestas ya dignas de su nombre sin necesidad de forzar. El Turbo con una ayuda del 300% es para momentos límites en subida, pero no muy técnicos, ya que la bici sale disparada y si debemos ir despacio, no acabaría bien la aventura.

La doble suspensión es una gran ayuda de cara a afrontar terrenos rotos, pero también convierte la Bici en un auténtico sofá rodante, lo que se agradece en nuestro trasero y manos

La mayor pega de la bici es trastearla en parado, ya que el peso y las grandes ruedas la hacen algo torpe, aunque con el paso de los días, cada vez le hemos cogido más el truco y era más sencilla de mover. Otro tema es que con los neumáticos anchos, en senderos ratoneros, hay que trabajar más para llevar la bicicleta por el camino, pero también es cuestión de práctica y día a día se mejora.

La batería es muy capaz con los 500 Wh se puede recorrer en rutas mixtas hasta 100 kilómetros y si son llanas es fácil duplicarlo. En nuestro caso cada barra de las 5 del nivel de batería eran unos 20 kilómetros, incluso en una Ruta por la Península de Leba en Polonia o en las rutas por ciudad, esta cifra se duplicó. En estos casos la autonomía pasaría de los 200 kilómetros.

La carga de la Batería se puede hacer directamente en el conector que tiene la Bici en el cuadro o sacando la batería y llevándotela a casa para cargar, siempre con el cargador que te dan con la Bici. La Batería se saca después de desbloquearla con una llave y sacar un tornillo allen, en total un par de minutos. Que la batería (que pesa sobre 3 Kg) esté integrada en el tubo del cuadro, mejora la imagen de la bici y permite que no se vean ni cables ni conectores.

Aunque parezca poco importante, el cambio de la Whistle es muy importante y se agradece que tenga un rango de uso tan amplio, ya que disponemos de un monoplato bastante pequeño pero con un casete de 11 marchas con una piñonera de 11 a 46 dientes, perfecta para llanear rápido y subir paredes. El cambio está firmado por Shimano, concretamente un SLX y va finísimo.

Las suspensiones Fox de aire y 140 mm. de recorrido son así mismo bloqueables, aunque la verdad que en este tipo de Bicicletas con pedaleo Asistido, la cadencia no es muy alta, con lo que llevar las suspensiones siempre desbloqueadas, tampoco resta nada de transmisión de potencia.

La calidad de la Bicicleta y de los componentes es excelente, en ningún caso hemos sufrido ni de crujidos ni desajustes y eso que la hemos maltratado bastante, dinámicamente hablando.

El Display de Bosch es sumamente claro e informativo, además se puede controlar sin separar la mano del manillar.

Whistle es una marca italiana que en España está importada por Comercial Pous, una empresa del sector desde hace muchos años y que es una garantía respecto a los recambios y servicio técnico.

Valoración Final

Esta eBike de Whistle con el fiable motor Bosch sale por 4.699 euros, una precio bastante por debajo de algunos de los tenores del mercado y a los que nada tiene que envidiar, nos parece un producto muy recomendable, que si nos encaja por precio seguro que nos enamorará como ha hecho con Laura.

 

 

 

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